El carismático motor boxer


El motor boxer es uno de los más carismáticos por su sonido y no es casualidad que todos los coches en los que ha sido montado derrochan carácter

Tanto el Porsche 911 que abre este artículo como dos de los iconos más universales de la historia del automóvil como son el VW Escarabajo y el Citroën 2CV, montan motores de tipo bóxer. Ya publiqué sendos artículos sobre los dos populares y el 911 caerá pronto, así que ya me toca contaros la historia y características de este propulsor de sonido tan peculiar y carismático.

Motor boxer: Citroën GS (1979) | Citroën
Citroën GS (1979) | Citroën

Y empiezo pues por el principio… su inventor fue Carl Benz, quien lo llamó “Contra-Motor” (ahora veremos porqué) y lo instaló en el Benz “Dos à Dos“.

Así Funciona el Motor Boxer

En este motor los pistones están dispuestos horizontalmente (formando un ángulo de 180º) y cada pareja de pistones se mueve simultáneamente hacia dentro o hacia fuera – en un motor “normal” cuando un pistón “sube”, el otro “baja”. De este movimiento le viene el nombre, ya que recordaría a los movimientos de entrenamiento de un boxeador, sacudiendo con ambos brazos a la vez hacia los lados. La ventaja más clara del motor bóxer es que al estar equilibradas las fuerzas, se trataría en principio de un motor con mayor confort de marcha y una menor tensión mecánica. 

Motor bóxer del VW Escarabajo | Darryl Deppe for VW
Motor bóxer del VW Escarabajo | Darryl Deppe for VW

Además, es un motor más plano y esto nos da un centro de gravedad bajo y por tanto mayor estabilidad, uno de los objetivos al construir un coche. Como desventaja clara nos encontramos con que este motor contiene más piezas y fases constructivas y por tanto es más caro de producir y a priori más complicado de mantener. Pero estos problemas no pararon a los directivos de Volkswagen o Citroën, que los estuvieron montando durante décadas. Ambos coches por cierto montaron motores bóxer refrigerados por aire: el 2CV un dos cilindros y en el caso de los alemanes, un señor cuatro cilindros.

Más Anfitriones

Otros históricos que montaron motores bóxer refrigerados por aire fueron el modelo 600 de la holandesa DAF, el todoterreno Haflinger de la austriaca Puch y los Panhard franceses. Las marcas alemanas Borgward y Lloyd también los montaron, aunque refrigerados por agua. Y por supuesto debemos mencionar un coche icónico para la España de los ’70: el Citroën GS y su bóxer refrigerado por aire con doble árbol de levas en cabeza – una delicatessen. Y qué decir de los bóxer más atractivos de todos, claro: los de cuatro y seis cilindros de los Porsche 356 y 911 respectivamente – éste último refrigerado por aire hasta 1998, sin olvidar los Porsche 904 a 910 de competición y sus motores bóxer de ocho cilindros. 

Y hablando de carisma, desde principios de los ’70 hasta finales de los ’90 encontramos ciertos italianos inolvidables todos con este tipo de motor: los Alfa Romeo Alfasud, 33, Arna, 145 y 146 y los Lancia Flavia, Beta 2000 y Gamma. Y rematamos Europa con los checos de Tatra, que experimentaron con motores bóxer de cuatro, seis y ocho cilindros, antes de saltar el charco y encontrarnos un bóxer con seis cilindros en la trasera del Chevrolet Corvair, del que hubo incluso versiones turbo con 2,9 litros y 180 CV.

 

Impostores

Mucho ojo porque nos podemos encontrar con motores “normales” con los cilindros dispuestos a 180º pero cuyos pistones tienen movimiento discorde y no unísono – estos motores no son bóxer. Es sobre todo el caso de ciertos modelos deportivos de alta gama con motores de 12 cilindros, como los Porsche 917 o el Ferrari Testarossa de 1984 – o su antecesor, el 512 BB (“Berlinetta Bóxer”) que incluso alimenta la confusión llevando la dichosa palabra en su denominación. En fin, hoy en día, por las desventajas mencionadas, sólo Subaru y Porsche usan motores bóxer en serie – eso sí, refrigerados por agua.

DH

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