Mi primer clásico #11 Fuelle


En esta serie de artículos lo cuento todo sobre la búsqueda, compra y disfrute de mi primer coche clásico: un Mazda MX-5 de primera generación, el bichejo

De acuerdo, en los primeros MX-5 el aislamiento del habitáculo respecto a la caja de cambios no es su punto fuerte, con lo que en desplazamientos más largos el calor que llega a las piernas es reconfortante en inviernos fríos pero un poco insufrible en verano. Si quieres, puedes añadir material aislante, hay tutoriales sobre esto en Internet. Lo que no debería ser normal (pero pasa bastante) es que como a mí subiera ese calor por la mano que empuña la palanca de cambio.

Si os pasa esto, quiere decir que ya es hora de reemplazar los fuelles de goma que aislan el cambio en la palanca. Reemplazarlos es relativamente sencillo y muy satisfactorio para los que no solemos mancharnos de grasa. Así que lo primero es comprar un kit que venden por ejemplo en www.mx5parts.com compuesto de los dos fuelles de goma, una arandela y un casquillo de nylon que va en la punta de la palanca. También, ya de paso, si el cambio es de cinco velocidades, nos haremos con un botecito de valvulina – ahora veréis para qué. 

Pero antes, otra razón para realizar esta operación sería que estando en punto muerto la palanca de cambios esté como suelta, es decir, que tenga mucho “juego”. Si os pasa esto, lo más probable es que el mencionado casquillo de nylon que va en la punta de la palanca esté roto.

En fin, primero quitamos el pomo de la palanca (normalmente es de rosca) y luego desmontamos el carenado del túnel central (cinco tornillos), desmontamos el primer fuelle, que en mi caso estaba como estaba (ver foto), luego quitamos las tuercas que sujetan la palanca y que junto a la goma forman el segundo fuelle. A continuación ya podemos extraer la palanca, con cuidado que no gotee por que va metida en un receptáculo lleno de aceite – lo mejor es tapar asientos y moqueta para evitar mancharlos.

En mi caso, el receptáculo donde se aloja la palanca ¡estaba vacío! Con los años, al romperse el fuelle, se había salido todo y estaba seco. En los modelos de cinco velocidades, este hueco es independiente del resto del cambio, así que hay que rellenarlo aparte, concretamente con unos 100 ml de valvulina 75W90, en este caso un Hidroil 759 de Krafft. 

A priori, desmontar el segundo fuelle es complicado, pero como ya no lo vamos a usar lo cortaremos con un cutter y mucho cuidado. Antes, retiraremos el casquillo de nylon del extremo, que va metido a presión. Para insertar el fuelle secundario nuevo, cubriremos de grasa la palanca para que resbale mejor y empujaremos con fuerza – sin miedo, que no se rompe. Tened en cuenta también la arandela. Por último, encajamos el nuevo casquillo de nylon. En mi caso estaba entero pero lo cambié de todas formas por que venía en el kit – el antiguo como estaba entero lo conservo. Finalmente, volvemos a insertar la palanca, apretamos las tuercas del segundo fuelle y luego encajamos el primero y apretamos sus tuercas también.

Como soy un aficionado, tened en cuenta que no puedo asumir ninguna responsabilidad respecto a las indicaciones de éste u otros artículos, os recomiendo encarecidamente ver algún video en internet y/o consultar con un experto si quieréis acometer trabajos en vuestro coche. Mi objetivo es que neófitos como yo se animen, que luego todo es más simple de lo que parece.

¡Sigue en el próximo capítulo!

DH

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