Mi primer clásico #4


En esta serie de artículos lo cuento todo sobre la búsqueda, compra y disfrute de mi primer coche clásico: un Mazda MX-5 de primera generación, el bichejo

Como ya he dicho, intentad mantener la cabeza fría todo lo que podáis… porque si el coche os gusta, vuestro corazón estará (muy) caliente. Así que por mucho que sepáis y por muchos consejos sesudos y cabales que hayáis recibido de revistas especializadas, familiares, amigos y demás, cuando se trata de un coche la decisión la tomamos tanto con la cabeza como con el corazón.

Las fotos son las que venían en el anuncio…

Porque ante todo ese margen de incertidumbre que siempre queda tras la prueba lo tendréis que compensar en mayor o menor medida con vuestra intuición. Y en segundo lugar, porque cuando un coche nos gusta, enseguida nos empeñamos en él, es como una especie de enamoramiento y… ¡el amor es ciego! Y bueno, hasta aquí puedo leer por ahora – en el próximo artículo os contaré cómo tomamos la decisión, cómo hice el papeleo tras cerrar el acuerdo y qué tal nos fue el viaje de vuelta…

El coche vuelve a estar en su sitio en el oscuro garaje y el vendedor se ha ido a por un café. Necesito compartir mis conclusiones y tomar una decisión, así que nos quedamos parlamentando mi santa y yo. El coche está bien, digamos que para mí es un diamante en bruto: mecánicamente no va fino del todo (se nota que ha estado parado) y visualmente necesita una limpieza a fondo. Pero se conserva muy completo y original y (si son reales) tiene relativamente pocos kilómetros. 

Además, a pesar de haber pasado por Gran Bretaña y Barcelona, no tiene óxidos “podridos”. Es que en general hay que tener mucho cuidado con esto: en el centro y norte de Europa llueve mucho y ADEMÁS en invierno esparcen mucha sal por las carreteras, otro agente corrosivo. Luego tenemos el ambiente salino de la costa… en fin, este ejemplar como digo parece haber sido preservado del óxido – salvo sorpresas muy ocultas.

Lo que menos me gusta es que el dueño no conserva (o no comparte conmigo) ni una sola factura del mantenimiento. Se supone que es un manitas y que muchas cosas las ha hecho él, pero aún así… ni siquiera se sabe cuándo/si se le ha cambiado la correa de distribución, aunque en este modelo la rotura de la correa no implica averías mayores, más allá de quedarte tirado y tenerla que cambiar – por cierto que en otros modelos esto puede ocasionar una catástrofe, así que mucho ojo.

Consideremos el factor económico… el rango de precios en el que se mueve este modelo estaría actualmente entre los 2.000 y 6.500 euros dependiendo del estado del coche. Lo que pide el dueño me parece razonable, teniendo en cuenta lo visto en la inspección y la prueba. Pueden salir sorpresas pero si no son mayúsculas podré permitírmelas, ya que me guardo una buena parte de mi presupuesto total – ya dije en otro post que no es aconsejable gastárselo todo en la compra. Por fin, poniendo en la balanza todos los pros y contras, me decido a hablar con el dueño… es una negociación corta que pronto sellamos con un apretón de manos

¡Uau! Una vez solventado el papeleo, aquí están las llaves. Por fin. Tras tantos años soñando con este coche. Ya las tengo en la palma de mi mano. La emoción me embarga, pero también la incertidumbre… ¿se me ha escapado algo? ¿me habrá ocultado algo el vendedor? Parecía honesto pero…

DH

¿Estás pensando hacerte con tu primer coche “viejo”? Entonces no te pierdas el especial Comprar un clásico

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