Subastas Arizona 2017


Conoce los resultados y disfruta de las mejores imágenes de las subastas de Arizona con las que arranca el año de estos eventos de altos vuelos…

El pasado enero tuvieron lugar siete subastas de clásicos en el marco del Concours d’Elegance de Arizona, en los US of A. De ellas, la de Barrett-Jackson fue la más espectacular en cuanto a la cantidad de coches: atención… salieron a la venta nada menos que 1.719 vehículos, de los cuales la mayoría no tenía reserva, así que sólo quedaron ocho sin vender. Más datos para los estadísticos: volumen total de ventas 101 M$, precio medio de 59.323$ y unos 320.000 visitantes – yeah, this is America. Y cooomenzamos con el resumen de lo acontecido… esta casa se especializa en coches americanos pero el precio más alto se alcanzó con un británico, este Aston Martin DB5 de 1964 vendido 1.485.000 $.

El segundo en el ranking de ventas fue el CERV-1 (Chevrolet Engineering Research Vehicle), un vehículo de prueba de motor central usado por Zora Arkus Duntov a finales de los ‘50 y principios de los ‘60, vendido en 1.320.000$.

También hubo delicatessen de preguerra, entre los cuales hubo varios Packard preciosos que podéis ver más debajo en la galería de fotos  y este precioso Rolls-Royce 25 30 Custom Boattail Speedster de 1938 vendido por 126.500 $ – tenéis más fotos en la galería del final.

Entre los vehículos ofertados había 146 provenientes de The Charlie Thomas Collection (una colección privada de Texas) que se vendieron por un total de 7,1 M$ y entre los que destacaron el Plymouth Superbird del ’70 de aquí debajo, un Mercedes-Benz 190SL de 1955 y un Ford Thunderbird “F” Convertible de 1957.

Y hablando de Thunderbirds, Barrett-Jackson lleva 46 años subastando coches y sus eventos como éste de Scottsdale son espectaculares. Mirad si no un caso que me ha llamado la atención: entre los lotes he contado hasta 29 Ford Thunderbird de los ’50, de los que os dejo un muestrario de colores. Poneo en la tesitura del comprador… “ummm… de qué color me lo compro?!”

Una vez revisada la masiva oferta de Barrett-Jackson con sus 1.700 vehículos ahora las que siguen son mucho más elitistas y restringidas, aunque en la de Bonhams se ofertaron desde joyas de preguerra hasta utilitarios de los ochenta. Os dejo enseguida los números para los estadísticos y superfans de las subastas y luego vamos enseguida con la “chicha”: cifra de ventas de 36,3 M$, 105 coches ofertados de los cuales 86 vendidos con un precio medio de 420.000 $.

La estrella de la subasta de Bonhams fue este rarísimo (se hicieron doce) Jaguar E-Type Lighweight del ‘63, vendido por 7.370.000 dólares (ó 6.910.454 Euros, el coche más caro de todas las subastas de Scottsdale este año) a un ofertante que asistió telefónicamente – me lo imagino hablando por el móvil desde el telesilla mientras esquiaba en Saint Moritz, y yo mientras en el atasco de por la mañana, en fin. Esta unidad en concreto ganó el Campeonato GT de Australia y es uno de los ejemplares más originales de los que aún existen.

Siguiente melocotonazo: este Ferrari 340 America Spider Competizione del ’52 de aquí encima con su voluptuosa carrocería Vignale que fue vendido por 6.380.000 dólares o 5.982.184 Euros. Seguramente al comprador le fue difícil mantener la cabeza fría después de que el conductor que subió el coche al escenario diera un par de acelerones al espectacular V12. El pedigrí de este Ferrari es muy evocativo: fue conducido en la Mille Miglia, las 24 Horas de Le Mans y la Targa Florio, por mencionar algunas.

Otro par de highlights fueron este (coged aire) Mercedes-Benz Typ S 26/120/180 Supercharged Sports Tourer de 1928 por 4.512.423 Euros, con su carrocería y motor originales “matching numbers”…

…y este (coged aire de nuevo) Alfa Romeo 6C 1750 Supercharged Zagato Gran Sport Spider de 1931, para muchos uno de los Alfa de preguerra más bonitos – y esta unidad además con su historia completamente documentada desde su salida de fábrica, lo que ayuda (si acaso eso es posible) a justificar el precio: 2.630.028 €… aquí lo tenéis, qué os parece…?

De las sino subastas, la de RM Sotheby’s tenía la oferta más interesante y cuidada – como exquisitas son siempre sus fotos. La cifra de ventas fue más de la mitad con menos de una décima parte de vehículos, lo que da una idea del nivelón, que enseguida podréis comprobar, no sin antes dejar como siempre unos numerillos: cifra de ventas 53.7 M$, 159 lotes ofrecidos y 142 vendidos a un precio medio (buf…) de 379,248 dólares.

La estrella (en dos sentidos) del evento lo tenéis aquí encima, este Mercedes-Benz 540K Spezial Roadster de 1939 con caja de cambios de cinco marchas y esculpido por el carrocero Sindelfingen – una rareza: ya se sabe que la mayoría de las carrocerías de este modelo salieron de la propia Mercedes-Benz. El nuevo dueño se lo llevó por 6,6 M$.

Siiiguiente… este precioso y rarísimo Ferrari 365 GTS de 1969, vendido por 3,6 M$. Ya vimos que en la subasta de Bonhams quedaron varios Ferraris sin vender, pero en este evento hubo seis en el top 10 (señal quizás de que las expectativas de los dueños eran más comedidas – o de la calidad ofertada), entre los que destacaré un F50 por 3,1 M$…

… este espectacular 400 Superamerica SWB Coupe Aerodinamico del ’63 por 3M$, un 330 GTS del ’67 por 2,5 M$ y un 275 GTB/6C del ‘66, por 2,1 M$.

Fascinante y romántica la historia de la siguiente “delicatessen”, un Tucker 48 descubierto hace poco en un granero (sí, sigue pasando) de Ohio, oh yeah. El coche estuvo guardado durante los últimos 34 años, escondido del público en general aunque su escondrijo fuera conocido por los expertos de la marca. Sin embargo, ya sabemos que esto pasa a menudo, el dueño rechazó múltiples ofertas por él… hasta que por fin alguien se salió hace poco con la suya y lo trajo a esta subasta, en la que se vendió por 1,3 M$ – y encima necesita restauración, al menos óptica!

También hubo coches más “asequibles”, aunque sus precios realmente se antojan relativamente altos y probablemente sólo justificables por su excelente estado. Éste es el caso de este Borgward Isabella preparado para rallies de 1961 vendido por 27.500 $.

Termino mi repaso destacando uno del montón, el que más me ha llamado la atención, aunque es imposible decidirse por uno sólo entre tanta belleza… en realidad lo he echado a suertes entre mi preferidos… en fin, ya veis aquí encima qué monada de Mercedes-Benz 200 V Sport Roadster de 1937 se llevó un afortunado por 176.000 dólares – que debió encapricharse mucho durante la puja: el precio estimado previo a la subasta era de entre 50 y 70.000 dólares. Vaaaaamos con la alucinante galería…

Por su parte, Gooding and Company vendió 105 de 125 vehículos por un total de 33,3 M$, un 23% menos que en 2016, lo que indica un poco la tendencia general del mercado. La estrella fue este inmaculado Bugatti Type 35 Grand Prix de 1925 con tan sólo tres propietarios previos, vendido por 3,3 M$…

Un poquito más joven fue esta preciosidad de Alfa Romeo 6C 1750 Grand Sport Roadster de 1932, vendido por 1,6 M$…

El siguiente highlight fue este escultural Ferrari 500 Superfast de 1965, cuyo comprador desembolsó 2,9 M$…

Y qué me decís de este Auburn 851 SC Boattail Speedster de 1935, vendido por 693.000 $ en este discutible (aunque a mi gusto precioso) color…?

Seguimos con las ventas y entre ellas ciertamente sorprendente fue el precio conseguido por este AMC AMX/3 de 1969, cuyo valor para el que se lo adjudicó fue de 891.000 $, un nuevo récord para esta marca.

Este año la casa de subastas Worldwide Auctioneers acudía por primera vez a Arizona, y además apuntando a la parte alta-altísima del mercado. Y no les fue tan mal, con una cifra de ventas de unos 10 M$, un par de coches por encima del millón y tres cuartas partes de los coches vendidos.

La estrella fue este Chevrolet Corvette L-88 Roadster del ’67, con el deseado motor V8 de 427 pulgadas cúbicas y, bueno, estas cositas absurdas que ayudan a hinchar los precios porque ciertamente algunos están dispuestos a pagar más por ello: el único fabricado en color “Silver Pearl” y con tubos de escape laterales especiales de todo terreno instalados por su primer dueño. Por todo ello para su nuevo propietario este coche vale, atención… 1.650.000 dólares.

El siguiente coche destacadísimo en precio y sin duda en belleza fue este Lancia Aurelia GT B24S Spider de 1955, exquisitamente restaurado y con un hardtop fuera de lo común que no le queda nada mal. Su nuevo dueño ni siquiera tuvo que desplazarse hasta Arizona, por teléfono se lo adjudicó por 1.100.000 dólares.

Los llamados genéricamente “barnfinds” (los coches descubiertos en graneros tras pasar años guardados o abandonados) siguen estando de moda. En esta subasta se ofreció uno que lo pasó incluso peor, pues fue encontrado abandonado… en el bosque de una granja, donde había pasado a la intemperie los últimos 45 años – teniendo eso cuenta, tampoco estaba tan mal. Se trataba de este Aston Martin DB4 vendido en 374.000 dólares, a lo que el nuevo dueño tendrá que añadir bastante más si lo quiere restaurar.

 

Sin vender

Como decía al principio, hubo ocho coches que quedaron sin vender. Todos ellos tenían reserva (precio mínimo exigido por el vendedor) y por tanto las pujas no cumplieron las expectativas. Entre ellos mencionaremos un Corvette L88 Coupe de 1969 para el cual no fue suficiente una oferta de 600.000$, un Aston Martin DB6 del ’68 (puja más alta 475.000 $) y este Cheetah de 1964, cuyo vendedor rechazó los 850.000 ofertados.

Pero sigamos hablando de Ferrari en un paréntesis porque fue muy llamativo el número de italianos de Maranello que quedaron sin vender, atención: ante todo, el que tenía que ser la estrella de Bonhams, un Ferrari 250 GT California Spider. Sí se vendió un el 308 GTS Quattrovalvole del ’84 de la famosa serie “Magnum” con Tom Selleck por 170.182 €. Tampoco RM Sotheby’s pudo vender un Lamborghini Miura SV del ’71 (para cuyo dueño no fueron suficientes los 1,7 M$ de a puja más alta), un Ferrari F40 del ’90 (1,1 M$), el Mercedes-Benz 300 SL del ’55 de aquí debajo (1,3 M$), un Ferrari 365 GTB/4 Daytona o un Dino 246 GT.

Entre los coches de Gooding and Company que quedaron son vender, encontramos sendos Ferrari 275 GTB, cuyos dueños seguramente deban ajustar sus expectativas a la nueva realidad del mercado. Tampoco fueron suficientes los 1,4 M$ ofertados por un (coged aire, esos nombrecitos…) Packard Twin Six/Individual Custom-Series 906 Dietrich Stationary Coupe de 1932. Finalmente este Maserati A6 1500 Coupe de 1949 tampoco encontró nuevo destino y se volvió a casa…

Las casas de subastas no suelen hacer mucho hincapié en los coches que quedan sin vender, pero comparando la lista inicial y la de ventas de World Wide Auctioneers, en la segunda faltan estos: el Bugatti EB110 del ‘95 de aquí debajo, un Porsche 911 Carrera Speedster del 1989, el BMW M1 del’79 de aquí encima y un Plymouth ‘Cuda Convertible del ’71.

 

Mi Preferido

Y termino con mi preferido de este año en Arizona, éste sencillo pero p-r-e-c-i-o-s-o Fiat 1200 TV Trasformabile de 1958, vendido por unos (relativamente) modestos 46.200 $.

DH