Mazda MX-5, de aniversarios


El Mazda MX-5 cumple 30 años en 2019, pero aprovecho para celebrar dos efemérides más: los 25 años de mi Eunos y los dos años que llevo ya con él…

El Mazda MX-5 fue presentado en febrero de 1989 en el Chicago Auto Show. Junto a él se mostraba por primera vez al público el Honda NSX y en enero había sido presentado el Lexus LS400. Tres coches japoneses que cambiaron el mundo de la automoción, cada uno en su segmento. 

Pero hoy sólo vamos a hablar de uno, del pequeño roadster de Mazda. Son 30 años ya y por tanto en breve comenzaremos a ver los primeros MX-5 con matrícula histórica. El pequeño de ojos saltones es ya oficialmente un clásico – aunque para algunos ya lo venía siendo de forma oficiosa.

La historia se ha contado ya muchas veces, la idea se gestó a finales de los años ’70, para 1986 se definía en California el diseño básico y hasta su presentación se desarrollaron en Japón la mecánica y el diseño final. La inspiración venía de los biplazas descapotables ingleses de los años ’60, especialmente del Lotus Elan. ¡Cómo! ¿No sabes la historia? No pasa nada: aquí la tienes, contada de un modo un poco diferente…

A su lanzamiento la mayoría de investigaciones de mercado auguraron que un pequeño biplaza abierto era lo último que quería el público, pero el “Miata” fue un éxito rotundo desde el minuto uno.

¿Miata?

El nombre del MX-5 tiene un origen poco romántico: corresponde a “Mazda eXperimental”, siendo éste el proyecto número 5. Sólo para EEUU se añadió un nombre adicional para darle más carácter: “Miata”, palabra inglesa de origen alemán que significa “recompensa”.

¿Eunos?

También en 1989 Mazda lanzaba la marca Eunos en Japón. Con este emblema, la marca japonesa se proponía comercializar automóviles de gama media-alta que fueran divertidos de conducir. No era un competidor directo de Lexus o Acura: para los automóviles de lujo, Mazda había creado la marca ɛ̃fini, que tampoco llegamos a conocer en Europa. El caso es que hasta 1996 el MX-5 se vendió en Japón como Eunos Roadster.

Mi pasión

Conduciendo un día por las montañas, en un pueblecito descubrí un pequeño concesionario de Mazda donde tenían un MX-5 blanco impoluto. Estaba aparcado en el taller detrás de un elevador, tapado con una lona. El dueño tiró de la funda que lo cubría, lo sacó, se bajó y me ofreció tomar asiento al volante.

Our very own MX-5, oh yeah

Aquella vuelta por carreteras de montaña me dejó marcado, vista desde fuera mi sonrisa tonta mientras lo conducía debía ser todo un poema. Sólo años más tarde pude por fin hacerme con uno, el que veis en las imágenes.

Nuestro coche fue matriculado por primera vez en Japón el 31 de diciembre de 1993. Por tanto, hace unos días cumplió 25 añitos. Mas tarde el pequeñajo fue llevado a Gran Bretaña, a donde llegaron muchos a principios de los ’90. En enero de 2003 llegó a Barcelona y a finales de enero hará justo dos años que lo acogimos.

Enamoradito me tiene, como el primer día – bueno, más. Aquí tenéis el relato de cómo fuimos a recogerlo y nos lo trajimos a su nuevo hogar, éstas son algunas fotos del viaje, incluido su ex-dueño despidiéndose de él.

Cuidados

Como podéis ver en la serie de artículos que llevan por título “Mi primer clásico”, en estos dos años le he ido haciendo cositas. Con algunos me he atrevido yo: naturalmente, la limpieza, pero también me he machado las manos de grasa – los tutoriales en internet son una bendición. Para el resto, acudo a mi taller de confianza: hablad con Luis Redondo de Qum Motor.

Concentraciones y eventos

Como buen aficionado, no me pierdo ni una (bueno alguna sí, no se puede estar en dos sitios al mismo tiempo, je je…) como se ve en las imágenes que he ido tomando aquí y allá…

Mazda MX-5 / Eunos Roadster | ICON ROAD

En fin, concluyo una imagen que me encanta del “bichejo” (así lo hemos bautizado) y unos admiradores. Saludos a todos y nos vemos por una carretera de montaña llena de curvas o en alguna concentración 😉

Todas las fotos son de ICON ROAD

DH