Mi primer clásico: ¿Cuál me compro?


Si te estás planteando comprar tu primer coche clásico, en esta serie de artículos comparto reflexiones y consejos basados en mi propia experiencia…

Los cochecitos de Guisval y alguno de Matchbox que me traía mi tía de Londres – de los que aún ponía “Made in England” debajo. Hooooras y hooooras jugando con los cochecitos, inventando mil historias que no eran sino pretextos para moverlos de un lado a otro, simulando los acelerones, frenazos y derrapes que veía en las películas.

Un servidor empezó así de niño su pasión por los coches. Luego de adulto la fijación me persiguió pero siempre fijándome en los coches del momento y fue hace unos años cuando poco a poco fui tomando distancia de éstos y fijándome cada vez más en los clásicos… Y un buen día me vino la idea de canalizar esta pasión y aprender todo lo que pudiera sobre ella creando ICON ROAD) y casi al mismo tiempo, la imperiosa necesidad de conducir uno de estos clásicos de los que tanto hablaba, leía y escribía. La aventura que siguió os la cuento en esta serie.

Opciones, opciones... ¿qué tal un Humber inglés, se ven pocos en estas latitudes, así que el éxito en las concentraciones está garantizado | ICON ROAD
Opciones, opciones… ¿qué tal un Humber inglés, se ven pocos en estas latitudes, así que el éxito en las concentraciones está garantizado | ICON ROAD

 

¿Tengo sitio?

Así que ya lo has decidido: TIENES que tener un clásico. Así que lo primero a tener en cuenta es… siento ser tan realista… ¿tengo sitio donde dejarlo? Hay varias opciones… si tienes plaza de garaje propia, perfecto. Si lo tienes que dejar en la calle, dependerá del coche que te vayas a comprar – si es un cincuentón con los parachoques cromados, piénsatelo dos veces. Siguiente opción: garaje de alquiler, a poder ser, uno con vigilante, poco tránsito y sin humedades. Otra opción (un poco más cara pero con todas las garantías) sería un garaje especializado, donde tu “niño” estaría en compañía de otros “retoños” y encima te lo tendrán limpio y te harán el mantenimiento.

El seiscientos es un poco más común, pero no por ello pierde ni un ápice de su encanto, que cada día gana más adeptos | ICON ROAD
El seiscientos es un poco más común, pero no por ello pierde ni un ápice de su encanto, que cada día gana más adeptos | ICON ROAD

 

Dinero, ese pequeño detalle

Pero casi al mismo tiempo viene LA PREGUNTA… ¿de cuánto dinero dispongo? Tenlo claro desde YA: no te gastes todo lo que quieras destinar al coche para la compra, reserva una parte para pagar el mantenimiento y sorpresas desagradables… “cositas” que le vayan saliendo… porque esto también hay que tenerlo claro: van a salir. Si no son reparaciones, serán mejoras o modificaciones que quieras hacerle e ideas te vendrán a decenas – como tarde, cuando empieces a hablar con otros dueños del mismo modelo.

Los clásicos americanos son grandes y tienen (justa) fama de gastones pero tienen carisma y son llamativos como pocos | ICON ROAD
Los clásicos americanos son grandes y tienen (justa) fama de gastones pero tienen carisma y son llamativos como pocos | ICON ROAD

 

¿Cuál me compro?

Ya tienes el presupuesto, y ahora ¿qué coche te compras? Es evidente pero hay que decirlo… elige el coche que de verdad te hace ilusión. No te guíes por si el coche aumentará de valor, eso ya es muy difícil de por sí y actualmente tenemos una burbuja deshinchándose, así que no te obsesiones y disfruta, busca uno que te enamore. De acuerdo: resulta que el de tus sueños es un Ferrari GTO del ’84… pero sólo se hicieron 272 y ya se cotizan a dos millones, así que pon los pies en la tierra y recuerda: el presupueeeestooooo… y si quieres hazte alguna de estas preguntas:

  • Yo soy yo y mis circunstancias ¿Tienes familia, niños, otros compromisos? ¿Dispones de otro coche o va a ser uno que uses todos los días? Quizás tengas algún hobby con equipo aparatoso que quieras transportar en una furgoneta clásica.
  • La antigüedad ¿Eres un manitas y no te asusta arreglar carburadores? ¿O prefieres algo más sencillo y fiable con inyección? ¿Paragolpes cromado o integrados de plástico? Por cierto, no hagas caso del qué dirán: en esta afición no hay buenos y malos, sólo hay coches – cualquiera que te haga ilusión vale.
  • El tipo de coche ¿Prefieres un deportivo, sentir cada irregularidad de la carretera en el volante? ¿Será un vehículo señorial con el que ir de “cruising” por los bulevares? ¿Y si cumples tu sueño de aquél descapotable que te dejó marcado cuando lo viste pasar en aquél verano del ’88?
Muchos nos sentimos atraídos por los roadster ingleses y esta versión moderna que vino de Japón gracias a Mazda nos encandiló a más de uno | ICON ROAD
Muchos nos sentimos atraídos por los roadster ingleses y esta versión moderna que vino de Japón gracias a Mazda nos encandiló a más de uno | ICON ROAD

 

Mi familia y otros animales

Más cositas… si vives sola o solo, la decisión es tuya – pero si vives en pareja o en familia, involúcrala en la medida de lo posible. Al fin y al cabo, se trata de una inversión, al menos hay que hablarlo. Pero además, este hobby requerirá de parte de tu tiempo libre: piensa que tu familia no necesariamente irá a todas las concentraciones ni te ayudará a aplicar la enésima capa de cera el domingo por la tarde, pero busca su apoyo o al menos su comprensión.

Si tu presupuesto te lo permite, considera hacerte con un Pagoda, son un placer de conducir y casi con toda seguridad estarás haciendo una buen inversión | ICON ROAD
Si tu presupuesto te lo permite, considera hacerte con un Pagoda, son un placer de conducir y casi con toda seguridad estarás haciendo una buen inversión | ICON ROAD

 

Documentarse

Lo siguiente es investigar: lee todo lo que puedas sobre el objeto de tus deseos, hoy lo tenemos mejor que nunca gracias a San Google… clubes, foros, grupos de Facebook nos permiten tomar contacto con propietarios y conocer con detalle sus experiencias, sus anhelos y esperanzas… estooo, que se me va el santo al cielo. En fin: conoce bien el coche que te vas a comprar – lo vas a necesitar a la hora de probarlo.

Porque probar un clásico con la intención de comprarlo también tiene su ciencia, pero eso ya lo dejo para el próximo artículo donde ya empezaré a contaros cómo me fue a mí y os presentaré al clásico que se me ha colado actualmente en el garaje – y cómo llegó allí.

DH

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