El nacimiento de Fiat

Así se fundó Fiat, el todopoderoso grupo industrial italiano guiado durante décadas por la dinastía más influyente del país transalpino

La tumba destila nostalgia. Quien yace bajo el frío mármol tenía apenas 35 años cuando murió. Era generoso, desinteresado, convencido de valores como la amistad y el honor, aunque a lo mejor un poco ingenuo. Vástago de una antiquísima y muy rica familia aristocrática, simpatizaba no obstante con las ideas socialistas que emergían en su época, lo que le valió el apodo de “el conde rojo”. Hoy en día su nombre no le suena a casi nadie ya, pero gracias a él tuvo lugar el nacimiento de Fiat, una de las marcas emblemáticas de la historia del automovilismo.

Carteles Fiat

A finales del siglo XIX los primeros automóviles inventados en Alemania y Francia tenían encandilados a muchos adinerados aristócratas y de la alta burguesía. Para muchos se trataba de una moda pasajera pero para Emanuele di Bricherasio el automóvil era mucho más: un invento que popularizado acaso fuera el detonante de un cambio radical en las condiciones de vida de las clases más desfavorecidas. 

El automóvil fue su pasión pero no se contentó con ser un mero espectador: junto a otros entusiastas fue él quien gestó en 1898 el embrión de la Mostra Italiana dell’Automobile, luego conocido como el Salón del Automóvil de Turín. Y también el Automobile Club di Torino, que pronto se convertirá en el Automobile Club d’Italia. 

Federigo Caprilli, Giovanni Agnelli y Emanuele di Bricherasio
De izquierda a derecha: Federigo Caprilli, Giovanni Agnelli y Emanuele di Bricherasio

Y crucialmente para nuestra historia, en el mismo año funda además la Ceirano GB & C, con la intención de construir un automóvil a partir de las ideas de Giovanni Ceirano y los diseños del ingeniero Aristide Faccioli. El proyecto arranca gracias a la financiación facilitada por Bricherasio y el coche se llamará Welleyes – los nombres en inglés es que suenan tan cool…

El nacimiento de Fiat

El Welleyes se presenta en sociedad en abril de 1899 con motivo de la carrera sobre 90 km Torino-Pinerolo-Avigliana-Torino, en la que queda segundo. Una publicidad magnífica que unida a la calidad del coche y los contactos de sus promotores hacen que el proyecto sea un éxito. Y enseguida comienzan a llegar los pedidos.

Fiat 4 HP de 1899, basado casi íntegramente en el primer Welleyes 3,5 HP
Fiat 4 HP de 1899, basado casi íntegramente en el primer Welleyes 3,5 HP

La sociedad había sido creada con la idea de producir un primer coche en el tallercito de los Ceirano, pero carecía de los medios para pasar de la fase artesanal a una producción industrial. Así que una vez más nuestro inefable Bricherasio se arremanga una vez más. Todo pasa muy deprisa y, asegurada la financiación con el Banco di Sconto e Sete di Torino (con parte de su patrimonio familiar como garantía) se firma el acuerdo para la constitución de una sociedad “para la construcción y el comercio de automóviles”. 

El nacimiento de Fiat tuvo lugar el 1 de julio de 1899 en el Palazzo Cacherano di Bricherasio, en el centro de Turín y quedó inmortalizado por el pintor Lorenzo Delleani en el cuadro “I fondatori della F.I.A.T.”. La figura central del mismo es el propio Bricherasio, rodeado del resto de fundadores de la nueva sociedad… y un tal Giovanni Agnelli.

“I fondatori della F.I.A.T.” por Lorenzo Delleani
“I fondatori della F.I.A.T.” por Lorenzo Delleani. De izquierda a derecha: Luigi Damevino, Cesare Goria Gatti, el conde Roberto Biscaretti Ruffia, el abogado Carlo Racca, Emanuele Cacherano di Bricherasio, el banquero e industrial Michele Ceriana Mayneri, Giovanni Agnelli, Lodovico Scarfiotti y Alfonso Ferrero, Marqués de Ventimiglia 

El caso es que los historiadores no se ponen de acuerdo sobre la presencia de Agnelli en aquella reunión. Como dice Donatella Biffignandi, del Centro di documentazione del Museo Nazionale dell’ Automobile di Torino, si observamos bien el cuadro su figura parecería como añadida a posteriori. Además, en el mismo Agnelli sería el único en tener una actitud en cierto modo desafiante, lo que confirmará los hechos que vamos a ver a continuación.

En fin, es casi seguro que Agnelli se unió a la nueva empresa en un momento indeterminado de estos primeros compases a instancias de alguien del grupo y aprovechando la salida de un escéptico. Pragmático, dinámico, de pensamiento rápido, Agnelli es un hombre de acción. Pero al contrario que Bricherasio, es tremendamente ambicioso y en su trayectoria no dudará a la hora de sortear cuantos obstáculos se le pongan por delante.

Un jarro (o dos) de agua fría

Diez días después, el 11 de julio de 1899, se firma ante notario en la sede del Banco di Sconto e Sete de Turín el acto de constitución de la Fabbrica Italiana Automobili Torino o F.I.A.T. , adquiriendo todos los activos de la Ceirano GB & C. 

Pero pronto Bricherasio se llevaría varias desilusiones. La primera, directamente con el nombramiento de los miembros del consejo de administración de la nueva sociedad, cuya presidencia no se asigna como era de esperar a Bricherasio sino al abogado Ludovico Scarfiotti, amigo de Agnelli, por cierto. Seguidamente, se decide que el ingeniero Aristide Faccioli, el creador del Welleyes, el gran automóvil origen de toda la sociedad, abandone el proyecto y que Ceirano no forme parte del consejo de administración. De hecho, se le ofrece un puesto de representante comercial que no le va nada y pronto abandona la compañía.

Fiat 12/18 HP "Parsifal" de 1902
Fiat 12/18 HP «Parsifal» de 1902

Bricherasio se opone a todo esto, pero aunque ocupa el puesto de vicepresidente, no tiene los suficientes apoyos: el gran organizador de todo el proyecto enseguida se vio en minoría. Mientras, Agnelli, el último en llegar, es un torbellino, toma decisiones, también las más difíciles y duras, como prescindir de gente. Y se mueve con soltura dejando cada vez más de lado a los aristócratas idealistas. Desilusionado con el camino que emprende el que ha dejado ya a todas luces de ser “su” proyecto, Bricherasio se siente apartado y parece que no acude ya a todas las reuniones.

El misterio de Aglié

Pasaron así los primeros años en los que la F.I.A.T. fue creciendo, al tiempo que siguieron los desaires hacia Bricherasio. Pero él sigue aguantando en el puesto hasta el final. Hasta su final. Que llega el 3 de octubre de 1904.

En su novela “Cuando el automóvil asesinó a la caballería” el escritor Giorgio Caponetti reconstruye el escenario de su muerte. Aquella noche Bricherasio se alojaba como huésped del duque Tommaso di Savoia-Genova, primo del rey, en el castillo de Aglié. Al amanecer se conocerá la noticia de su muerte: oficialmente, se habría suicidado pegándose un tiro. Sin embargo, la causa exacta de su muerte no se sabrá nunca, ya que no hubo investigación oficial, ni autopsia, dado el rango del dueño del lugar de la muerte.

El Castillo de Aglié
El Castillo de Aglié

Sin embargo, el único conocido que pudo ver su cuerpo, su amigo el campeón de equitación Federico Caprilli, declarará que no vio en su cabeza herida de bala alguna. Según rumores de la época en Turín, el atractivo Bricherasio, un irresistible galán, se habría quitado la vida por honor debido a su relación con una aristócrata de alto rango de la casa de los Saboya. Algunos sin embargo hablan de un homicidio por encargo. Otros recuerdan que al día siguiente iba a tener lugar una reunión del Consejo de Administración y al parecer Bricherasio había declarado tener la firme intención de “destapar todas las cartas”.

Caponetti también destaca que al día siguiente de su desaparición, el periódico La Stampa (participado por cierto por Agnelli) le dedica una necrológica extrañamente escueta para un personaje tan popular e influyente, que en vida siempre había ocupado amplio espacio en el mismo periódico. Además, en la reunión del Consejo, que a pesar de la tragedia tuvo lugar según lo programado, los asistentes se limitan a lamentar la pérdida de “un administrador celoso de su trabajo”. Un adjetivo éste de celoso más atribuible a un mero contable que al fundador de la compañía. 

Camino despejado

Tras la trágica y repentina desaparición de Bricherasio, Giovanni Agnelli siguió incrementando su poder, moldeando la empresa a su antojo. Hasta que al fin en 1906 se hace con el control total de la misma, liquidando la antigua sociedad y constituyendo una nueva en la que aparece como socio mayoritario. También se cambia el objeto social, ampliándolo al transporte ferroviario, los medios de navegación y los aeroplanos. También se cambia en cierto modo el nombre, que ya no es el acrónimo F.I.A.T. sino que pasa a ser Fiat, todo junto y en minúscula.

Fiat 18/24 HP de 1907
Fiat 18/24 HP de 1907

El registro de esta nueva sociedad, en la que la familia Agnelli se hacía con el control total, está también envuelto en la polémica. Y es que al mismo siguieron varias denuncias y la apertura de un proceso judicial contra Agnelli y algunos de sus socios. Las acusaciones son graves: fraude, coalición ilícita, manipulación de valores en bolsa y falsedad en documentos contables. 

Felice Nazzaro atravesando el pueblo de Pettralia Sottana a bordo de un Fiat en la Targa Florio, Sicilia, 1907
Felice Nazzaro atravesando el pueblo de Pettralia Sottana a bordo de un Fiat en la Targa Florio, Sicilia, 1907

Según se cuenta, el proceso durará cuatro años tras los cuales Agnelli sería absuelto, aparentemente gracias a la intervención de amigos muy poderosos. Entre ellos el mismísimo Giovanni Giolitti, primer ministro italiano en varios mandatos entre 1892 y 1921. Y también Vittorio Emanuele Orlando, Ministro de Gracia y Justicia, de quien se cuenta que renunció durante unos meses a su acta de ministro sólo para ejercer como presidente del Colegio de Defensa de Agnelli.

De todas formas, estas intrigas y misterios no impidieron que la empresa se desarrollara mucho en estos años: entre 1902 y 1906 la producción anual pasa de 73 a 1.097 automóviles, empleando para entonces ya 1.500 personas. En el plano deportivo, los pilotos Felice Nazzaro y un tal Vincenzo Lancia ganan varias carreras a bordo de un Fiat. También el piloto Louis Wagner hace lo propio en 1908 conquistando el Gran Premio de los EEUU.

Recreación del Lingotto, la fábrica de Fiat en Turín, en 1928
Recreación del Lingotto, la fábrica de Fiat en Turín, en 1928

Y precísamente este país se convierte en uno de los mercados más importante de la empresa italiana, que funda allí la Fiat Motor Corporation. De hecho, en esta época la empresa exporta hasta dos tercios de su producción, un hecho clave en el nacimiento de Fiat. Más tarde, en plena guerra, arrancará la construcción del Lingotto, la fábrica de automóviles más grande de Europa, que entrará en funcionamiento en 1923. Y en los años 20 Agnelli será nombrado senador, convirtiéndose en uno de los personajes más influyentes del movimiento fascista. Esto traería algunos problemas judiciales a la familia tras la Segunda Guerra Mundial, pero nada impediría que los Agnelli se convirtieran acaso durante décadas en la familia más poderosa de Italia. Pero esa es otra historia y antes debemos acabar la que nos ocupa…

Epílogo

Al parecer, la relación entre Bricherasio y Agnelli va más allá de su encuentro en el nacimiento de Fiat. Leyendo las biografías de ambos se deduce que coincidieron en la Scuola di Cavalleria di Pinerolo. Fue allí también donde Bricherasio conoció a su mejor amigo, Federigo Caprilli, el único que vio su cuerpo sin vida y que habría recibido en herencia de su amigo un baúl lleno de documentos

Caprilli habría sido el único en conocer las verdaderas causas de la muerte de Bricherasio. Pero fue también víctima de una desaparición violenta y misteriosa, cayéndose fatalmente de un caballo cuando ya había oscurecido y empezaba a nevar por las resbaladizas calles de Turín. El mencionado baúl cuyo contenido habría ayudado quizás a aclarar muchas cosas fue destruido según su última voluntad. Fue en diciembre de 1907, unos tres meses antes de arrancar el juicio contra Agnelli.

La tumba de Emanuele di Bricherasio, obra del escultor Leonardo Bistolfi
La tumba de Emanuele di Bricherasio, obra del escultor Leonardo Bistolfi, en la cripta de la Capilla Bricherasio en Fubine, Piemonte, norte de Italia

Los restos de Caprilli descansan en el mismo mausoleo que los de su amigo Bricherasio, velado ya eternamente por un bello ángel de mármol y esperando el reconocimiento histórico que se merece. En cuanto al cuadro de Delleani, colgó durante mucho tiempo en el despacho de Giovanni Agnelli. Pero se dice que nunca le habría agradado demasiado ser fotografiado con él. Sólo él sabía por qué.

DH

Fuentes:

Repubblica.it: Libreria a motore: «Quando l’automobile uccise la cavalleria»

Antonio Giangrande: Meglio un giorno da leoni o cento da agnelli?

Iconmagazine.it: Emanuele Cacherano di Bricherasio: il vero fondatore della Fiat

Quattroruote.it: Emanuele di Bricherasio, il conte che fondò la Fiat

Wikipedia.it: Emanuele Cacherano di Bricherasio

Wikipedia.fr: Fiat

Massimobrusasco.it: Tutto sul “Conte socialista”

Italiastarmagazine.it: Omicidi all’ombra dell’automobile