Clásicos ingleses, un Top 10 diferente


Un Top 10 de coches clásicos ingleses de todas las épocas, subjetivo y personal pero aún así lleno de reconocidos iconos de la historia del automóvil…

 

10. McLaren F1

Para capitalizar sus éxitos en Fórmula 1, a finales de los ’80 McLaren decidió fabricar un coche de calle que fuera el no-va-más en todos los sentidos y casi tres décadas (parece mentira…) más tarde la maravilla que crearon todavía sigue siendo en muchos sentidos un referente – también de belleza. La obsesión de su diseñador, el ingeniero Gordon Murray, fue ahorrar peso, para lo que usó materiales my innovadores para la época. El resultado fueron unos increíbles 1.138 kg para los 627 CV que daba el motor BMW V12, que unido al fabuloso chasis proporcionaban una experiencia de conducción totalmente fuera de lo normal, sobre todo también gracias a ese asiento del piloto en posición central, una idea que curiosamente nadie ha copiado. [Foto: Tom Hartley Jnr]

Producción: 106 unidades entre 1992 y 1999

Coches clásicos ingleses: McLaren F1 | McLaren

 

9. Range Rover

Hasta su aparición, los “todoterreno” (como se llamaban antes) venían siendo crudos y básicos, pero aquí llegaba el Range Rover, confortable sobre el asfalto e imparable en el barro. De lunes a viernes, sus dueños podían dejar a sus hijos en el colegio, conducir a la oficina e ir de compras por el centro de Londres para llegado el sábado subir montañas y vadear ríos por la campiña de Gales hasta alcanzar la residencia de fin de semana.

Sí, todo muy “british”, por que allí es donde nació y donde se vendieron la mayor parte durante sus primeros años de existencia. Y hablando de años, esta primera generación del Range Rover duró unos cuantos: exactamente 26, durante los cuales la marca tuvo tiempo de ir mejorando (muuuy leeentamente) su fiabilidad, que dejaba algo que desear, todo sea dicho. [Foto: JaguarLandRover]

Producción: 270.000 unidades aproximadamente entre 1970 y 1996

Coches clásicos ingleses: Range Rover | JLR

 

8. Lotus Cortina

Así se forjaban las leyendas antaño: con un apretón de manos entre entusiastas, en este caso Colin Chapman (fundador de Lotus) y el entonces jefe de relaciones públicas de Ford. La idea fue producir una serie limitada del Ford Cortina modificado para participar en carreras y el resultado fue… pura magia. Aún hoy en día quien lo conduzca quedará sorprendido de lo directa que resulta la dirección y la fiereza con que sube de vueltas el motor, aparte de su tremenda estabilidad. Mecánicamente, el motor recibió un doble árbol de levas en cabeza, se instaló una nueva caja de cambios y se sustituyó la suspensión trasera y los cambios estéticos incluyeron las bandas laterales en verde oscuro, paragolpes cortos en las esquinas y emblemas de Lotus por doquier. 

Producción: se hicieron 3.306 unidades de la primera generación entre 1963 y 1966, casi todas en blanco.

Coches clásicos ingleses: Lotus Cortina

 

7. Land Rover Defender

Se llamó Defender desde 1989, cuando al nacer el Discovery dejó de ser el único. Pero hasta entonces había sido simplemente “el Land Rover”: dos palabras icónicas cuyo origen tiene lugar al final de la guerra, cuando Rover se encuentra sin fábrica y sin clientes y decide concentrarse en desarrollar un vehículo para uso agrario. La “inspiración” la tomaron de algún Jeep que los americanos habían dejado atrás en su repliegue y el plan era producirlo durante dos o tres años para sobrevivir la posguerra y volver a concentrarse en los automóviles convencionales, pero ya se sabe que a veces no hay nada más definitivo que lo provisional. Y que lo que improvisas por necesidad se vuelve icónico, como los paneles de aluminio con remaches o la pintura verde que sobró de la guerra. O esa capacidad para superar cualquier (insisto, cualquier) terreno. [Foto: Coys]

Producción: aproximadamente dos millones entre 1947 y 2016

Coches clásicos ingleses: Land Rover | Coys

 

6. British Roadsters

Con los años, otros países se han unido con más o menos éxito a la moda, pero hubo una época en que los “roadster” sólo los fabricaron marcas británicas, aunque el nombre lo pusieron de moda los americanos en los ’50 – antes los ingleses los llamaban “two-seat tourer”. Y ¿cuál es el concepto? Pues un roadster es un coche abierto de dos plazas con carácter y/o apariencia deportiva, requisitos que sin duda cumplen estos iconos:

  • Austin Healey 3000 El “Big Healey” seguía machacando la columna vertebral de sus pasajeros como sus antecesores, pero ahora ofrecía cierto confort y un techo digno de su nombre. La marca arrancó en 1953 a partir de un acuerdo de Donald Healey con Austin para utilizar sus fábricas y fabricar roadsters asequibles, pero desapareció en 1971. Producción: 42.917 entre 1959 y 1968
  • Triumph Spitfire Mk IV / 1500 Fundada por un alemán en Coventry en 1901, Triumph  nos ha dejado fantásticos roadsters, así que he tirado un dado y me ha salido éste, que por otro lado es el más vendido y uno de los más recientes, con su dinámica carrocería diseñada por el italiano Michelotti, que los diseñó casi todos. Producción: 172.495 entre 1970 y 1980
  • Morgan 4/4 Ya se sabe que Morgan empezó haciendo (ciclo)coches de tres ruedas pero ya en 1935 lanzaron el primero convencional que llamaron 4/4 por tener cuatro ruedas y cuatro cilindros y el modelo de 1955, con la subestructura de la carrocería en madera se sigue vendiendo hoy en día con enorme éxito. Producción: unas 26.000 unidades entre el 4/4, el Plus 4 y el Plus 8.
  • MGB Este coche fue la culminación de una marca que llevaba fabricando roadsters desde 1923. Hay éxitos que parecen sencillos pero hay que saber: carrocería sencilla, mecánica simple, barata y… fiable, hasta cierto punto. Eso sí, si os gustan los roadster no dudéis en haceros con uno: hoy en día si están bien cuidados, duran y duran… Producción: 387.259 unidades entre 1962 y 1980
  • Lotus Elan Los Lotus son el fruto del genio creativo de Colin Chapman, cuya obsesión fue aligerar de peso todos sus coches, desde de los calle hasta los de Fórmula 1. Famoso es su concepto de bastidor de viga central que también montaba este primer Elan, que gracias al chasis filigrano, la ligereza resultante y un motor a la altura de las circunstancias es aún hoy casi imbatible por carreteras viradas. Producción: 12.224 unidades entre 1962 y 1973.

 

5. Rolls-Royce

Hay marcas de automóviles que forman parte de la cultura y el imaginario global pero ninguna alcanza la continuidad en el tiempo ni se ha consolidado como Ferrari, Mercedes y la que nos ocupa: Rolls-Royce, quizás además la marca inglesa por excelencia. Aquí os dejo tres hitos:

  • El 40/50 h.p. fue el Rolls-Royce que la revista Autocar denominó como “el mejor coche del mundo”, una frase que caló entre el público del mundo entero (se lo pudieran permitir o no) durante décadas hasta nuestros días. Una de las unidades de este modelo, la que tenía el chásis número 60551 y la matrícula AX 201 se entregó en color plata y alguien decidió llamarlo “Silver Ghost”. Producción: se hicieron 7.874 entre 1907 y 1926, incluyendo 1.701 en la fábrica de Springfield en EEUU.
  • El Silver Cloud en sus diferentes series I, II y III tenía una carrocería que sirvió de transición entre los diseños de antes de la guerra y el Silver Shadow que viene a continuación y para muchos éste será siempre el típico Rolls: majestuoso y de líneas clásicas. Producción: 7.365 unidades entre 1955 y 1966.
  • Con el Silver Shadow la marca del espíritu del éxtasis y la calandra tipo Partenón dio el salto a las carrocerías autoportantes y al diseño cuadradote de los setenta. Lo que para muchos suponía a priori un riesgo innecesario o directamente un sacrilegio resultó de lo más armónico. Producción: 29.025 entre 1965 y 1980

 

4. Aston Martin DB5

De acuerdo: intentaré no mencionar a James Bond… ups… intento fallido. Sí, es imposible hablar del DB5 sin acordarse del agente británico, pero el coche tiene cualidades por sí mismo: empezando por ejemplo por su motor de seis cilindros en linea, sus 325 CV y ese sonido que hará enternecer al más frío de los observadores y terminando por la carrocería, una de las bellas que hayan vestido jamás un automóvil, diseñada por los maestros italianos de Touring. En suma, una combinación italo-británica irresistible. Sí, podríamos haber metido aquí el DB4 Zagato con su dramática carrocería diseñada por otro italiano ilustre y una potencia similar, pero claro, el señor Goldfinger habría tenido argumentos de peso en contra… [Foto: RM Sotheby’s]

Producción: 1.063 unidades entre 1963 y 1965.

Coches clásicos ingleses: Aston Martin DB5 | RM Sotheby's

 

3. Un par de utilitarios

Si buscamos los iconos responsables de la motorización de Gran Bretaña, dos modelos van a sobresalir por encima del resto…

  • Austin Seven. Tras la primera guerra mundial, la marca estaba en suspensión de pagos y al no recibir el visto bueno de su consejo de administración, Herbert Austin tuvo que diseñar este cochecito de tres metros en una sala de billar costeando él mismo el proyecto, pero acabó siendo un éxito – y no sólo en Gran Bretaña: el primer BMW, el Dixi, fue un Seven fabricado bajo licencia y Nissan también lo fabricó en Japón, aunque esta vez sin licencia, los muy pillos. Producción: 290.000 unidades entre 1922 y 1939.
  • Morris Minor. Hay pocos coches que a la vez hayan sido más ingleses, longevos y trascendentales que el Minor. Creado por Alec Issigonis (que luego diseñaría el Mini), la amplitud, la solidez y la simpatía han hecho que los ingleses le cogieran un cariño especial – y que hayan sobrevivido tantos ejemplares hasta hoy en día, no es raro encontrárselo por las calles de la rubia Albión y por supuesto es el clásico número uno en las islas. Producción: 1.368.291 unidades entre 1948 y (atención) 1971.

 

2. Jaguar E-Type

A estas alturas ya casi todos hemos oido que en su lanzamiento Enzo Ferrari lo llamó “el coche más bonito del mundo”. Quizás exageraba, pero tampoco tanto: admirad sino ese morro perfecto con los parachoques envolventes y los sensuales faros carenados, ese capó interminable con el abultamiento central y las salidas de aire, la cabina corta y acogedora y ese maletero afilado rodeado por el parachoques cromado y esos pilotos filigranos.

Miradlo de frente y los guardabarros son dos cilindros casi completos y de perfil las brillantes llantas de radios casi hacen que el coche flote sobre el asfalto. Además, la mecánica, basada en principio en el D-Type que ganó Le Mans, no decepcionaba, con motores y un chasis que hacían del E-Type un deportivo serio con prestaciones a la altura de lo que prometía la estética. Y finalmente, sí señor, la guinda en forma de un precio más que contenido: menos de la mitad que un Ferrari de la época. [Foto: RM Sotheby’s]

Producción: 72.515 unidades entre 1961 y 1975 (S1: 38.419 (61-68), S2: 18.809 (68-71), S3: 15.287 (71-75)

Coches clásicos ingleses: Jaguar E-Type | RM Sotheby's

 

1. Mini

A menudo la genialidad es fruto de la necesidad. A mediados de los ’50 media Europa se quedó durante seis meses sin petróleo a causa del cierre del Canal de Suez y los mandamases de la British Motor Corporation decidieron crear un verdadero coche pequeño, práctico, barato y por favor, que consuma muy poquito. El cochecito que diseñaron Sir Alec Issigonis y su equipo era un prodigio de aprovechamiento del espacio, con tracción delantera, motor transversal y las pequeñísimas ruedas colocadas en los extremos de la carrocería, lo cual permitió que el 80% del espacio disponible fuera para los pasajeros y el equipaje.

Producción: 5.350.000 unidades entre 1959 y (¡sí!) el año 2000, en fábricas de Reino Unido, Australia, España, Bélgica, Chile, Italia, Malta, Portugal, Sudáfrica, Uruguay, Venezuela y Yugoslavia.

Coches clásicos ingleses: Mini

 

Bueeeno, y hasta aquí llega mi lista de los 10 iconos automovilísticos británicos de todos los tiempos. Si alguien discrepa, podéis hacer vuestra propia lista y para facilitaros la labor os dejo a continuación más candidatos… [Pasa el cursor por encima de la fotos para ver los nombres o haz clic para abrir la galería]

Y con esto acabo también este repaso, no os perdáis próximamente nuevos listados de iconos por país, totalmente subjetivos y veleidosos como éste!

DH

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