Réplicas, las incomprendidas

Las réplicas son las eternas incomprendidas del mundo de los clásicos pero aunque rechazadas por las marcas y muchos aficionados, tienen cierto sentido…

Solo faltaba una banda tocando una marcha militar. Hace unos años, en un acto de gran solemnidad y repercusión mediática, Daimler procedía a destruir con una trituradora industrial la carrocería de un Mercedes-Benz 300 SL, un modelo que entonces ya rondaba el millón de euros. A primer vista era una barbaridad pero cuando empezaron a saltar astillas de fibra de vidrio, estuvo claro que aquello no era original sino una réplica.

Daimler destruye una réplica de un Mercedes-Benz 300 SL
Fotos: Daimler

Aquél día, Daimler quiso dar un golpe de efecto. Naturalmente, las marcas siempre han rechazado la proliferación de réplicas de sus modelos más icónicos, pero hay muchos aficionados y propietarios de vehículos clásicos que tampoco las ven con buenos ojos. No, no se puede decir que tengan buena imagen. Sin embargo las réplicas son un fenómeno presente en la escena clásica desde hace décadas, así que adentrémonos un poco en este controvertido mundillo…

Réplicas, qué pasión… 

En general, una réplica es “una obra artística que reproduce la original con exactitud”, utilizada con propósitos didácticos en los museos para reemplazar obras que, por su fragilidad u otras razones, no pueden ser expuestas. En el mundo del automóvil, en la mayoría de los casos se trata de reproducir la carrocería de un coche que no está al alcance de todos, normalmente usando fibra de vidrio cubierta con un algún tipo de resina.

Réplica Porsche 356 Speedster

Para la mecánica, se tomará habitualmente una base que sea versátil y de gran serie. Las plataformas más populares para las réplicas vienen siendo el Volkswagen Typ 1 (el famoso “Escarabajo”) y una variedad de coches americanos de gran serie. En suma, sirve cualquiera que sea barata y fácil de modificar, ya sea para series limitadas o como proyecto particular. Porque no son pocos los que deciden, con conocimientos de mecánica y mucha paciencia, hacerse el coche de sus sueños en casa. Y luego está el término medio: comprarlos por piezas y ensamblarlos uno mismo, de ahí que en el mundo anglosajón las réplicas se conozcan como kit-cars.. 

Réplica Ferrari Daytona
Foto: rickcole.com

A pesar que muchos las rechazan por ser meras copias, los aficionados a las réplicas nos dirán que hay modelos muy exclusivos que sólo unos pocos privilegiados se pueden permitir y que con una réplica uno puede disfrutar de parte de las sensaciones que le daría el original – cuánto, dependerá de la fidelidad de la réplica. Por otro lado, seguirán argumentando, por mucho que marcas y medios de comunicación nos intenten convencer de lo contrario, la mayoría de coches modernos son incapaces de transmitirnos las sensaciones que destilan los clásicos y para quien ande buscando divertirse al volante, de nuevo las réplicas pueden ser una buena alternativa.

Réplica Mercedes-Benz 540K
Foto: Hemmings

Siguiendo esta línea de pensamiento, a medida que los coches se van computerizando y se acerca el coche autónomo, se supone que más aficionados recurrirán a los clásicos pero también a las réplicas para tener un coche fiable y divertido de conducir que poder reparar y hacerle el mantenimiento uno mismo, al igual que la digitalización de la música trajo un resurgir de la industria de los discos de vinilo. Particularmente en EEUU se las prometen felices gracias al “Low Volume Motor Vehicle Manufacturers Act” de 2015, que permite fabricar automóviles en series de hasta 325 unidades con procesos de homologación simplificados.

Foto: Westfield

Como en todo, hay quien va más allá, tomando como donante un original para construir una reproducción extremadamente fiel y en este caso la réplica puede alcanzar precios más que respetables pero eso sí, por favor siendo siempre honesto y sin intentar hacer pasar una réplica por auténtico…  porque pasaría a ser una falsificación. En este rango de precios entrarían también las réplicas autorizadas por la marca.

Réplicas más populares

En general se busca reproducir coches icónicos cuya producción en su día fue limitada. Y de ellos probablemente el más replicado sea el AC/Shelby Cobra. La proporción es sorprendente: entre 1962 y 1969 se vendieron unas 1.000 unidades del Cobra pero desde entonces se calcula que se han hecho más de 60.000 réplicas. Hoy en día un Cobra auténtico de competición se cotiza en varios millones pero se consiguen réplicas aceptables por unas decenas de miles. La moda surgió a finales de los ’70 y desde entonces incluso el mismísimo Carroll Shelby llegó a ser acusado de hacer réplicas de su propio coche.  Tienes una lista de fabricantes aquí.

Réplica AC/Shelby Cobra
Foto: Factory Five/Summit Racing

Otro modelo deseado por muchos es el Porsche 356 Speedster de 1954 como el rosa de un poco más arriba, del que se hicieron apenas unos cientos. Aquí funciona de maravilla la base mecánica del antiguo Escarabajo, convenientemente modificado según la habilidad y aspiraciones del constructor o aficionado. Muchos “Speedster” vinieron de Brasil pero también algunos de más calidad de Bélgica y la misma Alemania. Tienes una lista de fabricantes aquí. Otro Porsche muy apreciado como réplica es el 550 como éste…

Réplica Porsche 550

Otro favorito es el Lotus Seven, diseñado por el fenomenal Colin Chapman y del que se vendieron unas 2.500 unidades entre 1957 y 1972. Desde entonces, Caterham compró todos los derechos y aún hoy en día sigue comercializándolo con éxito, pero mientras tanto, unas 160 empresas diferentes han venido ofrecido réplicas del Seven en las últimas décadas. Tienes una lista de fabricantes aquí.

Réplica Lotus Seven
Foto: Anglia Car Auctions

El caso del Auburn 851 Speedster de 1935 es realmente algo fuera de lo común, ya que las réplicas de coches de preguerra son menos habituales. Tan sólo se hicieron unas 500 unidades del original pero decenas de empresas han ofrecido réplicas del Auburn, desde copias burdas hasta reproducciones casi exactas. Tienes una lista de fabricantes aquí.

Réplica Auburn Speedster
Foto: Russo and Steele

Por cierto, en el caso de las réplicas de coches de preguerra a veces nos encontraremos con un coche que parece histórico pero no toma como referencia ningún modelo en concreto. Hay quien llama a estos coches “neo clásicos” y se suelen reconocer por características propias de coches modernos, ya sean unas ruedas más anchas de lo que se estilaba en la época, un parabrisas más inclinado, un centro de gravedad más bajo o la presencia de faros y pilotos modernos.

Réplica Ford GT 40

Otras réplicas comunes son las del Ford GT-40 como el de aquí encima, el Meyers Manx (el famoso Beach Buggy) y las basadas en el Mercedes SSK y 540K Spezial Roadster o el Bugatti Type 35. Y no podemos olvidar las reproducciones de Ferrari: ahí están el 250 GTO de 1962 sobre la base mecánica del Datsun 240Z, el Spider California como el de la película “Ferris Bueller’s Day Off” o el Daytona Spider de “Miami Vice”.

Réplica Ferrari 308 GTB

Y cómo olvidar los que toman como base el Pontiac Fiero, el pequeño deportivo cuya estructura “space frame” combinada con su carrocería a base de paneles de plástico fue la plataforma ideal para reproducciones del 308 como la de aquí encima, el Testarossa e incluso el F40, aunque su corta batalla daba lugar a proporciones algo extrañas.

Conclusión

En cuanto a la puesta en escena del principio, no dejó de ser rimbombante pero de dudoso recorrido… Daimler se basó en una sentencia de un tribunal de Stuttgart que reconocía sus derechos sobre la forma de la carrocería del “Alas de Gaviota”, pero fue un poco extraño que el dueño de la réplica no reclamara: al parecer, los diseños industriales se deben acoger a la legislación sobre dibujos y modelos, que en Europa da una vigencia de los derechos de tan sólo 25 años, con lo que si hablamos de un modelo de 1955 hace ya tiempo que Daimler habría perdido sus derechos sobre ese diseño. 

Réplica Mercedes-Benz 300 SL

Al final, la única vía fehaciente que tienen las marcas de perseguir la fabricación y venta de réplicas de clásicos es acogiéndose a la legislación sobre la protección de marcas y logotipos. Pero los fabricantes de réplicas ya se cuidan de no publicitar sus productos con el logo del modelo reproducido y siempre los entregan a sus clientes sin el mismo – aunque con toda probabilidad se habrá entregado aparte un kit de logos para que el cliente los aplique una vez haya tomado posesión.

Réplica Ferrari 250 GT Spider California
Foto: Small Restoration Galerie

Tras un proceso judicial, el emprendedor que fabricó la réplica destruida por Daimler siguió activo en el sector y hoy en día fabrica y vende reproducciones del AC Cobra y los clientes siguen comprándolas. ¿Por qué? Bueno, en general su imagen no será buena, pero las hay muy bonitas, de calidad, con buen comportamiento en carretera y fiables y visto así, tienen cierto sentido, ¿no?.

DH