Cómo la bicicleta dominó el mundo


Los comienzos de la bicicleta son poco conocidos y están íntimamente ligados al nacimiento del automóvil, pero su historia se ha ignorado durante décadas

A finales del siglo XIX un invento revolucionario cambió radicalmente la movilidad. Millones de personas salieron al descubrimiento del mundo más allá de su pueblo o barrio, disfrutando así de una renovada sensación de libertad. Surgieron entonces las primeras carreteras y nuevos desarrollos como la cadena de montaje, los neumáticos o los rodamientos. Y también anuncios por doquier de marcas como Rover, Opel o Peugeot. No, no hablamos del automóvil – es la historia de la bicicleta.

Los caballos habían sido durante siglos el medio de transporte por antonomasia, ya fuera para cabalgarlos directamente o para que tiraran de carros, carretas y carrozas. Pero tenían sus inconvenientes: como seres vivos que eran, podían ser imprevisibles y causaban no pocos accidentes, aparte de dejar un reguero de excrementos allá por donde pasaran, lo que sobre todo en las ciudades era bastante insalubre. Por último, no eran baratos de mantener, entre alojamiento, comida y veterinarios. 

El ferrocarril llevaba ya unas décadas funcionando, prestando a la perfección sus servicios en las distancias medias y largas. Y también los tranvías circulaban ya por cientos en las ciudades. Pero a la vista de las desventajas del caballo y del avance de la tecnología, se intuía un vacío en el transporte personal.

Por otro lado, aún no había llegado el momento del automóvil, ya que era un artefacto minoritario y en general causaba gran escepticismo. Así por ejemplo, en el Literary Digest de 1899 se podía leer: «El carruaje sin caballos es actualmente un lujo para los ricos y aunque su precio probablemente caerá en el futuro, por supuesto nunca tendrá un uso tan común como la bicicleta”.

Exacto, ahí la tenemos. La historia de los comienzos de la bicicleta es poco conocida y está íntimamente ligada al nacimiento del automóvil. De hecho, muchos pioneros las fabricaron antes de aventurarse al sector de las motocicletas y de los automóviles. Sobre todo cuando explotó la burbuja de las bicicletas, una de las más brutales de la historia. Pero empecemos por el principio…

Los comienzos

Consultando los libros de historia, la primera «bicicleta» (entre comillas porque en realidad era un cuadro con ruedas) fue la “draisiana” de 1817, llamada así en honor de su inventor, el barón alemán (coged aire…) Karl Christian Ludwig Drais von Sauerbronn. Sucesivos hitos vinieron de la mano del escocés Kirkpatrick Macmillan en 1839 y de los franceses Pierre Michaux y Pierre Lallement y el escocés Thomas McCall en 1869. Suyas fueron varias máquinas movidas por pedales, aunque el apodo de “sacudehuesos” decía poco (o mucho) de su confort.

Historia de la bicicleta
La «draisiana» y las «sacudehuesos» de Kirkpatrick Macmillan y Pierre Michaux

Estas primeras bicicletas tuvieron los pedales en la rueda delantera, así que para sacar más partido a la relación y buscando mejorar la comodidad, ese mismo año el francés Eugène Meyer diseña un “biciclo” con la rueda delantera mucho más grande que la trasera. En 1870 el inglés James Starley comenzó a fabricar en serie este artefacto, que en las islas llamaron “penny-farthing”, nombre compuesto de dos monedas (el penique y el farthing) con diámetros muy diferentes. Aunque esta bicicleta estuvo de moda muy poco tiempo, entró en la historia como un símbolo de la época victoriana y también del nacimiento del ciclismo como deporte. 

Sin embargo, su peligrosidad hizo que se siguieran desarrollando otras tecnologías. y en 1885 el sobrino de James Starley, John Kemp Starley, presentó bajo la marca Rover su “bicicleta de seguridad”, con dos ruedas de igual diámetro y la trasera propulsada por pedales mediante una transmisión por cadena. Aunque aún faltaba una pieza del puzzle…

La famosa «penny-farthing» y la «bicicleta de seguridad» Rover, la primera bicicleta moderna de la historia: arriba el primer prototipo y debajo la versión mejorada previa a la tercera y definitiva.

La nueva bicicleta era más manejable, rápida y estable, pero rodar directamente sobre ruedas de madera o hierro era una tortura. Hubo que esperar a la (re)invención del neumático o rueda inflable, que llegó en 1888 de la mano de John Dunlop. Y sí, hablamos de re invención porque el escocés Robert William Thomson ya lo había patentado en Francia en 1846.

En fin, gracias a Dunlop y casi al mismo tiempo a otros pioneros como los hermanos Michelin, las ruedas inflables dieron la comodidad que necesitaba a la Rover, que enseguida se convirtió en un gran éxito de ventas. Y al no haber sido patentada, comenzaron a surgir decenas de copias en toda Europa y Norteamérica y se desató la locura: la bicicleta pasó de ser un artilugio para deportistas, ricos y excéntricos a convertirse en el primer medio de transporte individual eficaz de la historia: confortable, rápida, segura y razonablemente asequible. Todos quisieron tener una.

Se desata la locura

Así, hacia 1890 las bicicletas irrumpieron con gran fuerza en este mundo decimonónico, vendiéndose por millones y revolucionando la sociedad como pocas novedades tecnológicas lo han hecho a lo largo de la historia. Pero sobre todo la bicicleta supuso un cambio radical en el día a día de la burguesía y las clases trabajadoras. Como hemos visto, los caballos no eran baratos y el automóvil era aún un sueño lejano; y aquí llegaba un medio de transporte que permitía desplazarse a todos a su antojo, con un mínimo coste de mantenimiento, relativamente ligera y bastante veloz.

Historia de la bicicleta

Naturalmente, tanta popularidad tuvo también una gran influencia en el arte, la música, la literatura, la moda, y también en la demografía, según cuenta Roff Smith en un artículo en National Geographic. Así lo confirmarían las actas de las parroquias inglesas de la época, según las cuales en estos años aumentaron en gran medida los matrimonios entre personas provenientes de pueblos distintos. Y es que gracias a las bicicletas los jóvenes se aventuraban lejos de sus pueblos, entablando por el camino amistades o lo que surja, viendo las muchachas por primera vez la oportunidad de alejarse de sus carabinas.

En realidad, ya que hemos tocado el tema, la bicicleta fue un factor importante en el proceso de liberación femenina, convirtiéndose en un símbolo de la mujer moderna e independiente de la época. Ya lo escribía entonces la revista mensual para mujeres Godey’s: “En posesión de su bicicleta, la hija del siglo XIX siente que se ha proclamado su declaración de independencia”.

Y en 1896 la sufragista Susan B. Anthony decía en una entrevista: «Creo que montar en bicicleta ha hecho más por emancipar a las mujeres que cualquier otra cosa en el mundo. Me paro y me regocijo cada vez que veo a una mujer pasar en bici… la imagen de una feminidad libre y sin trabas”.

La tecnología

Pero los cambios no sólo fueron sociológicos sino también lógicamente de carácter tecnológico. Y lo curioso aquí es que investigando uno llega a la conclusión de que muchas de las innovaciones que se atribuyen a la llegada del automóvil, en realidad se las debemos a la bicicleta. Empezando, por ejemplo, por la cadena de montaje, ya usada por Columbia Bicycles desde 1881 en su fábrica de Connecticut, EEUU, desde la que salía una bicicleta terminada cada minuto. Aparentemente existen por cierto evidencias de que Henry Ford visitó esta fábrica antes de desarrollar la suya. 

Por otro lado, millones de ciclistas circulando y la presión de asociaciones, clubes y fabricantes llevó a las administraciones públicas a la construcción de las primeras carreteras pavimentadas. Sobre todo para librar a ciclistas y viandantes de tener que respirar el polvo del camino, en aquella época un gran problema de salud, sobre todo al ir mezclado con excrementos de los sempiternos caballos.

Historia de la bicicleta

Las carreteras comenzaron pues a desarrollarse bastante antes de la masificación del automóvil. De hecho, en 1903 el parlamentario inglés Sir Ernest Soares decía: “Los automovilistas son intrusos legales en la carretera… las carreteras nunca se hicieron para los automóviles. Quienes las diseñaron y construyeron nunca pensaron en los automóviles”.

Finalmente, la bicicleta supuso el desarrollo y refinamiento de tecnologías como la de los rodamientos, las ruedas de radios, los tubos de acero o las máquinas de precisión. Pero también de la publicidad, con la creación de carteles cada vez más llamativos e ingeniosos. También aparecieron en esta época estrategias de ventas que luego se aplicarían en la industria del automóvil, como la de la obsolescencia programada, con el lanzamiento de nuevos modelos cada año.

Estalla la burbuja

A medida que la industria de la bicicleta fue floreciendo, decenas de nuevos fabricantes se subieron cada año al carro de este nuevo negocio tan lucrativo, lanzando a su vez incontables modelos. Así, en 1895, en la Feria de la Bicicleta de Stanley en Londres, unos 200 fabricantes presentaron hasta 3.000 modelos diferentes. Incluso durante la profunda crisis económica que comenzó a partir de 1896, la industria de la bicicleta fue una de las pocas que logró seguir creciendo, lo que atrajo aún más fabricantes procedentes de sectores industriales en decadencia. 

La competencia feroz entre tal exagerada cantidad de productores hizo que en los últimos años de la década el mercado acabara saturado, lo que llevó a una espiral de bajadas de precios y por tanto de márgenes. Los stocks se empezaron a acumular sin vender en las fábricas. Muchas compañías entraron en pérdidas y la mayoría tuvieron que cerrar o transformarse. Sólo las más robustas pudieron sobrevivir y bastantes (más de las que pensamos) invirtieron en ciertos negocios emergentes de la época.

Llegan las motocicletas y los automóviles

Exacto, a la vista de la saturación de bicicletas en el mercado, numerosos fabricantes encontraron un camino alternativo o al menos complementario: producir motocicletas y luego enseguida automóviles. O directamente aeroplanos, como en el caso de los famosos hermanos Wilbur y Orville Wright.

Historia de la bicicleta

Muchas marcas famosas de automóviles comenzaron su andadura como fabricantes de bicicletas o sus componentes. Se trataba primero de acoplar un motorcito para obtener una motocicleta y luego dos ruedas más para obtener un automóvil. Aunque naturalmente el proceso se complicaba enseguida con la necesidad de incorporar una transmisión adecuada, la refrigeración, el tanque de combustible y, en fin, un largo etcétera. Pero los fabricantes de bicicletas aportaban su experiencia en temas clave como los procesos fabriles, relaciones con clientes y proveedores, promoción, venta y servicio post-venta. 

Hay más, pero a continuación dejo una lista de marcas de coches relacionadas directa o indirectamente con las bicicletas:

Benz vendió muchos de sus primeros triciclos al fabricante francés de bicicletas Émile Roger, quien también fabricó en Paris la mayoría de los primeros velocípedos Benz de cuatro ruedas.

Fiat, el todopoderoso consorcio italiano, comenzó fabricando un modelo de automóvil construido a partir de las ideas de Giovanni Ceirano, inventor y fabricante de bicicletas.

Alldays & Onions fabricaron equipos de ingeniería y herrería y también bicicletas y desde 1898 automóviles y en 1903 su primera motocicleta.

Hillman echó a “rodar” en 1870 con la fabricación y venta de la bicicleta «Ariel» y la producción de coches comenzó en 1907 gracias a las ganancias obtenidas con las bicicletas.

Humber produjo bicicletas desde la década de 1870 y automóviles a partir de 1898. Humber compraría Hillman en 1929 y en 1931 ambas serían absorbidas por el Grupo Rootes.

Triumph comenzó su historia importando y luego fabricando bicicletas antes de iniciar la producción de motocicletas en 1902 y comprar la compañía de automóviles Dawson en 1921.

Historia de la bicicleta

Laurin & Klement fue una empresa checa dedicada a la producción de bicicletas desde 1895, motocicletas desde 1899 y automóviles desde 1905, siendo absorbida por Škoda en 1925.

Minerva comenzó a fabricar bicicletas de seguridad estándar en 1897 y en 1900 su fundador incluyó su producción «motocyclettes» y en 1902 llegaron los automóviles.

NSU comenzó fabricando máquinas de tejer en 1873, luego bicicletas en 1886 y la primera motocicleta en 1901, seguida por el primer automóvil en 1905.

Opel arrancó su larga historia en 1869 fabricando máquinas de coser, se expandió a las bicicletas en 1886 y cuatro años después de la muerte de Adam Opel, en 1899 su viuda Sophie decidió producir automóviles.

Peugeot expandió el negocio familiar de fabricación de herramientas a las bicicletas en 1882, en 1891 llegó el primer automóvil con motor Daimler y poco después con uno propio.

Puch comenzó a fabricar bicicletas en Graz, Austria, en 1891, agregó la producción de motores en 1901 y poco después motocicletas y desde 1904 también automóviles.

Rudge-Whitworth fabricó bicicletas desde 1894 y motocicletas desde 1911, aunque se la recuerda sobre todo por haber producido la primera rueda de radios desmontable en 1907.

Singer se dedicó a la fabricación de bicicletas desde 1874 y desde 1901 fabricó automóviles, siendo el primero en fabricar un automóvil pequeño más sólido que un ciclomotor.

Historia de la bicicleta

Rover fue la marca de la primera bicicleta moderna, fabricada por J.K. Starley en 1885; su primer automóvil, el Rover Eight, llegaría en 1901 y la primera motocicleta en 1902; por cierto, en Polonia y Bielorrusia bicicleta se dice “rower” y “rovar”, nombres derivados de la compañía inglesa.

Wanderer tiene su origen en una empresa dedicada a la venta y reparación de bicicletas que en 1896 tomó su nombre de la traducción del inglés Rover; en 1899 fabricaron fresadoras y desde 1903 herramientas, máquinas de escribir y máquinas de calcular y desde 1913 automóviles.

Morris comenzó a fabricar bicicletas en la década de 1890, y se cambió a motocicletas en 1901, siendo su primer automóvil el Bullnose Morris, construido en 1912.

Darracq fabricó sus bicicletas Gladiator desde 1891 y con las ganancias financió Automobiles Darracq S.A. que en 1910 sería el tercer productor de automóviles francés.

Bianchi fue un pionero en el diseño y construcción de “bicicletas de seguridad» con neumáticos, produjo motocicletas desde 1897 y automóviles desde 1900.

Pierce-Arrow comenzó fabricando jaulas de pájaros y otros artículos para el hogar y desde 1896 también bicicletas para centrarse en los automóviles de lujo a partir de 1904.

GMC fue fundada por los hermanos Grabowski en 1902, quienes sufragaron los gastos de su fábrica de automóviles con los beneficios de la fabricación y venta de bicicletas.

Conclusión

Se dice que los vencedores escriben la historia y a la vista del destino que tuvieron el caballo, la bicicleta o los tranvías, el automóvil fue todo un campeón. Y cuando historiadores y biógrafos nos cuentan su historia, suelen obviar el papel fundamental que jugaron las bicicletas (y en parte también las motocicletas) en su génesis.

Historia de la bicicleta

¿Por qué se sabe tan poco sobre este tema? El autor Carlton Reid ha investigado a fondo estos primeros años de las bicicletas para su libro “Roads Were Not Built for Cars” (Las carreteras no se construyeron para los coches). Según él, sobre todo a partir de los años 30 ningún fabricante de automóviles o ingeniero quiso que se le relacionara con algo tan mundano y proletario como la bicicleta.

Así que muchos de los pioneros de la motorización simplemente dejaron de hablar de ellas. Incluso algunos fueron más allá y modificaron sus orígenes, sustituyendo los primeros talleres de bicicletas por historias épicas de intrépidos inventores que implantaron un motor a una carroza.

Así que podríamos decir que realmente fue la bicicleta la que dio por primera vez en la historia a una gran mayoría la libertad de salir de nuestro entorno conocido para trabajar, visitar a familiares o amigos, respirar aire puro o vivir aventuras.. Y también las carreteras, la cadena de montaje y los neumáticos se aplicaron primero a las bicicletas. Eso sí, luego éstas acabaron en muchos países relegadas a las jugueterías, aunque posiblemente se avecine un renacimiento de la bicicleta, quien sabe…

DH

Fuentes de esta pequeña historia de la bicicleta:

Bloomberg: The secret history of cars begins with bicycles

National Geographic: How bicycles transformed the world

Motortrend: Car to bike companies

History.com: Bicycle history invention

Wikipedia: Bicycle

Wikipedia: History of the bicycle